MUJERES - PÁJARO EN LA VIEJA EUROPA
El sureste europeo, en el Neolítico, hubo de ser una civilización próspera debido a la explotación de los fértiles valles fluviales. La gran red hídrica que es la cuenca del Danubio debió acoger poblados de cierta entidad en cuyas cercanías se cultivaron trigo y cebada, arvejas y guisantes; también se criaron todo tipo de animales domésticos (ovejas, cabras, vacas y cerdos). Practicaban la caza y habían domesticado a los perros. Contaban con tecnología para fabricar cerámica y trabajar el hueso y la piedra. La dispersión de la obsidiana, del alabastro, del mármol y de la concha Spondylus sugiere la existencia de una amplia red comercial que tomó las “autopistas” fluviales como principales rutas de comunicación.
En todos los lugares del planeta las fuerzas espirituales han acompañado siempre al cultivo de plantas y a la domesticación de animales, también a la organización socioeconómica y a las innovaciones culturales.
También en la Vieja Europa, donde la economía agrícola ata a los pueblos al suelo. La existencia depende por completo de los ritmos biológicos de animales y plantas. Los cambios cíclicos adquirieron poderes sobrenaturales. Se convirtió en imperativo el “proteger las caprichosas fuerzas de vida y de asegurar su perpetuación”.
“El arte expresa la respuesta mental de la raza humana a su medio natural, ya que con él intenta interpretar y someter la realidad, racionalizar la naturaleza y dar expresión visual a sus conceptos mitificadores”.Cada cultura traduce sus creencias a estructuras simbólicas, quedando la creatividad expresada en sutiles variaciones a la norma prescrita. El trabajo del historiador, del arqueólogo, es examinar la producción artística y cultural para llegar a comprender la psique heredada y colectiva.
Durante los milenios VII-VI a. C. las figurillas están dominadas por formas abstractas. En su mayor parte son figurillas sin detalle alguno, sin efectos estéticos. Estamos ante un arte conceptual que trata de simbolizar lo divino. Los artesanos que fabricaron estas figurillas esquemáticas eran hábiles artesanos con una larga tradición detrás. La reducción formal de su obra se debe atribuir a requerimientos dictados por unas creencias muy arraigadas. Durante el milenio VI a. C. se produce una tendencia gradual hacia una escultura más naturalista.
Se combina el esquematismo de la parte superior del cuerpo con un modelado detallista de la parte inferior. El apogeo del naturalismo llega en el milenio V a.C. en el que aparecen ya el modelado de brazos y manos, las formas redondeadas femeninas del abdomen y las nalgas, la curvatura de la espalda.Una de las características más sobresalientes de las estatuillas es el uso de máscaras. Es como si aquellas primeras sociedades no mostraran interés ni por la cabeza ni por el rostro. Esto no es nuevo, explica Gimbutas, ya que los “rostros enmascarados carentes de rasgos faciales” vienen desde los antepasados del Paleolítico.
Lo que podamos entender como elementos decorativos de la figurilla son expresiones del vestuario que usaban en aquel tiempo. La decoración de la escultura es, entonces, el reflejo del estilismo en el vestir de aquellas sociedades.
Tanto en hombre como en mujeres la técnica decorativa que con más frecuencia usaron eran las incisiones profundas rellenas de pasta y pintadas. Las líneas son diagonales o verticales e indican la vestimenta (vestidos largos, faldas, boleros, blusas y camisas, calzones). Las ondulaciones en la parte de la cabeza indican el uso de peinados para el cabello. También aparecen diversos relieves que quieren dar forma a botonaduras, cinturones, medallones y collares.
La Señora de las aguas domina el panteón de dioses de la Vieja Europa en sus dos grandes formas, la Diosa Serpiente y la Diosa Pájaro; aunque sabemos que este principio femenino es heredado del Magdaleniense. La Diosa Pájaro y la Diosa Serpiente o bien se representan por separado o bien unificadas en una sola deidad.
Las características de la serpiente se destacan por las líneas paralelas o en zigzag, también las bandas punteadas y, especialmente, el característico peinado llamado “espiral de serpientes”. En representaciones escultóricas aparece como vasija antropomórfica, con máscara de ojos humanos y pico de pájaro”.
El clímax cultural de la civilización de la Vieja Europa llega alrededor del 5000 a.C. Es en torno a este tiempo cuando surgen las formas más sofisticadas de la Diosa Pájaro y Serpiente. Estas diosas que gobiernan las fuerzas vivificantes del agua eran consideradas la fuente de la lluvia y por ende las mantenedoras de la vida humana.
En horizontes muy separados en el espacio y el tiempo aparecen restos arqueológicos similares (figurillas, vasijas, jarras, platos, etc.), lo que refleja la extrema importancia de la “Dama Pájaro” (p. 179) en la Vieja Europa.
“La divinidad simbolizada en las aves acuáticas debió de haber sido un abastecedor de alimento”.
Las figurillas más emblemáticas son híbridos de mujer y de pájaro con líneas que simbolizan el agua y la lluvia. Aparecen aves con pechos de mujer, o cuerpos de pájaro con cabeza de mujer o cuerpo y pico de pájaro con nalgas y pechos femeninos, con alas o brazos rígidos. La infiltración indoeuropea acaba con la tradición de esculpir figurillas de "Dama Pájaro".
La Diosa Pájaro-Serpiente es la creadora del mundo, la que insufla a la tierra la energía para que se nutra la tierra y con ellas las criaturas. El elemento vivificante que usan es el agua. Todas las aguas están bajo su control. La Gran Diosa de la vida y de la muerte no es la tierra sino una mujer humana que se transforma en multitud de seres vivos. Por el sacrificio de su cuerpo, o del cuerpo del animal en que se ha transformado, comienza una nueva vida.
Pero llega un momento en el que el sustento ya está garantizado. Ahora comienzan unas nuevas preocupaciones que tendrán que ser satisfechas por los nuevos dioses de la vegetación. El hombre ya asentado alrededor de los cultivos agrícolas empieza a observar los fenómenos de la Tierra con otro detalle, fijándose en cosas que pasaron desapercibidos para los cazadores-pescadores-recolectores preocupados en no morir de hambre. Muchas de las ideas que fueron heredadas del Paleolítico, en el Neolítico son reinterpretadas para su interés. Vemos entonces como hay un desarrollo orgánico y continuo de la mitología entre la fase preagrícola y agrícola de la humanidad que se desarrolla en la Vieja Europa.
Se acaba el matriarcado y se instaura el poder del hombre sobre la sociedad en su conjunto.
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